Diario de viaje 1. Por qué MiCuento fue a la India

En los últimos días de julio y los primeros de agosto de 2019, un grupo de micuentistas estuvimos en la India. Llegamos a nuestro destino, la ciudad de Bodh Gaya, tras haber tomado tres aviones distintos con sus respectivas escalas y un minibus que en cinco horas había recorrido unos 130 kilómetros. Estábamos tan agotados como ilusionados. Y llevábamos las mochilas llenas de cuentos y de repelente de mosquitos.

En MiCuento, como trabajadoras y trabajadores nos organizamos con valores, un decálogo que cuelga de las paredes de nuestras oficinas en Barcelona para inspirarnos una forma de trabajar muy concreta. Estos valores se pueden resumir en titulares: disfruta de lo que haces, responsabilízate y resuelve, haz familia, admira al otro, sé inventor, sé flexible, sé honesto, aprende y crece, piensa en el lector y haz un mundo mejor.

Este décimo valor, «haz un mundo mejor», nos llevó a parte del equipo de MiCuento hasta Bodh Gaya. Aunque también es el que nos inspira para trabajar con imprentas que respetan el medio ambiente o para crear cuentos que hablan de amor por la familia, de respeto, de imaginación o de mujeres valientes.

Psst, psst, tenemos un regalo para ti

Akshy, la asociación que nos abrió sus puertas

Bodh Gaya es una ciudad muy turística en uno de los estados de la India menos desarrollados económica y socialmente. Su centro es un gran templo, el Mahabodhi Temple, patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, que alberga el árbol bajo el que se iluminó Buda, el personaje histórico en cuyas enseñanzas se fundó el budismo.

En las calles colindantes, mercados, bazares, callejones sin aceras y hoteles comparten el espacio con templos y monasterios erigidos por cada uno de los estados budistas del mundo en sus propios estilos, desde la sobriedad zen de Japón hasta la exuberancia dorada de Tailandia. Y también con templos hindúes, la religión mayoritaria en el país, con más de trescientas divinidades distintas.

El exotismo y la pobreza (muy perceptible a pesar del turismo) se combinan de forma abrumadora en las calles de Bodh Gaya: lluvia monzónica, vacas, monjes extranjeros, puestos de mangos y manzanas, pitidos de motos, coches y rickshaws… Y allí llegamos las y los micuentistas.

Enseguida nos enamoramos de Sarasvati, una diosa con cuatro brazos y vestida de blanco, el color de la pureza. Es la divinidad hindú del conocimiento, la música, el arte, la sabiduría y el aprendizaje. Por todo ello, encajó a la perfección con nuestras inquietudes e intereses. Y también por todo ello, preside la Assembly Room, o salón de actos, de la escuela Akshay, en Amwan, una pequeña aldea cercana a Bodh Gaya.

Esta escuela y la asociación que la hace posible, Akshy, nos abrieron sus puertas y sus corazones: allí es donde trabajaríamos durante toda una semana con 200 niños y niñas a partir de nuestros libros y material didáctico de lectoescritura creado para la ocasión. Llevamos nuestros cuentos personalizados y una biblioteca itinerante diseñada especialmente para esto, espacio a la vez de lectura y juego que quedó en la escuela.

La Book Love Week y su porqué

En MiCuento hacemos libros. Soñamos con historias que puedan impulsar una infancia plena. Y todo ello lo hacemos con nuestra misión como bandera: apoyar el aprendizaje de todos los niños y niñas, incluso aquellos que no tienen recursos o aquellos con dificultades en el aprendizaje.

Nuestro modo de dar este apoyo es fomentando el amor a la lectura. Creamos cuentos personalizados para que sus protagonistas, que son a la vez sus lectores, experimenten un vínculo emocional con las historias y con el acto de leer. Pues está probado que ello tiene un efecto directo en las competencias lectoras y de aprendizaje, básicas en la educación.

Y es que la educación es tan importante. Tanto. Es el único medio que puede hacer posible romper el círculo de la pobreza. Sólo con educación, aquellas personas nacidas bajo la más humilde de las estrellas pueden descubrir lo que significa aspirar a algo más. La educación es una inversión lenta, pero segura. Y algo tan importante, en MiCuento, nos lo tomamos muy en serio.

Así que salimos de nuestras oficinas y emprendimos este viaje para conectar directamente con nuestra misión y trabajar con los niños y niñas de la escuela Akshay. A nuestra propuesta la llamamos «Book Love Week», la semana de amor a los libros. De lunes a viernes, trabajamos contenidos vinculados a nuestros cuentos, con el fin de fomentar la comprensión lectora en las distintas etapas educativas, usamos la música como lenguaje universal y pintamos personajes de los cuentos en las paredes para embellecer la escuela.

Los libros pueden cambiar el mundo

Raquel, la fundadora de la Asociación Akshy, nos había contado que a muchos niños y niñas les cuesta acercarse a los libros y que ello afecta, sin duda, en sus resultados académicos. Esto pasa en Amwan, en París y en Bogotá. La lectura es un hábito que hay que estimular desde la más tierna infancia haciéndolo atractivo, no por obligación. Y a eso fuimos.

Como anécdota, una tarde, ultimando los detalles de lo que haríamos al día siguiente en la escuela, surgió una frase: «Books can change the world», los libros pueden cambiar el mundo. Y esta frase se convirtió en una canción que los niños y niñas aprendieron enseguida, en el himno de nuestro viaje a la India. Con arreglos para guitarra, ukelele (imprescindibles en nuestro equipaje) y armonio (el instrumento de la escuela), la letra la escribió Gonzalo, nuestro controller financiero. Por que en MiCuento incluso los amantes de los números son poetas. Todas y todos creemos en lo que hacemos y hacemos aquello en lo que creemos.