Juegos de pistas para encontrar un regalo (o tesoro escondido)

La búsqueda de un tesoro mediante pistas es uno de los pasatiempos que más disfrutan los niños y las niñas. Ponerse en la piel de un pirata, un aventurero o un detective privado les encanta y todavía más si pueden vestirse con alguno de sus disfraces favoritos.

Para los padres estos juegos de pistas también resultan muy divertidos de organizar y de supervisar. Toda la preparación previa, pensando los enigmas y escondiendo cosas en los rincones más remotos de la casa es súper entretenida, aunque también requiere una buena dosis de imaginación.

Si crees que necesitas un poco de inspiración, este artículo te va a ir como anillo al dedo. Te vamos a explicar por qué los juegos del tesoro también pueden ser educativos, cómo pensar y crear las pistas y, por último, qué regalo final es el más recomendable.

Psst, psst, tenemos un regalo para ti

 

Juegos de pistas para niños y niñas: ¡mucho más que diversión!

Los juegos de pistas infantiles son geniales para activar la mente de los niños y las niñas. Descifrar pistas y enigmas les hace trabajar su creatividad, ingenio y lógica, además de desarrollar la capacidad de atención y mejorar su autoestima a medida que superan obstáculos hasta el premio final.

La búsqueda del tesoro, un juego al que ya jugaban nuestros padres de pequeños, es de esos pasatiempos que dejan de lado las nuevas tecnologías, convirtiéndose en un gran ejemplo de que existen otras formas de divertirse más allá de las pantallas. 

En caso de jugar a la búsqueda del tesoro con hermanos, primos o compañeros de clase también resulta un juego perfecto para aprender a trabajar en equipo, generar empatía y compartir. Es el escenario ideal para que hagan un esfuerzo por escuchar al otro, organizarse y entender que sin la cooperación de todos no es posible llegar a la meta.

¿Cómo idear las pistas de la búsqueda del tesoro?

Lo primero que necesitas es determinar dónde vais a jugar. No se necesita mucho espacio, así que con varias habitaciones de la casa es suficiente. Si lo haces en el exterior, asegúrate de que nadie toque las pistas o que no vuelen con el viento.

Una vez decidido el lugar, ¡manos a la obra! Ya puedes empezar a pensar las pruebas que deberán superar los intrépidos participantes. Para ello, resulta mucho más divertido si eliges una temática concreta: algo fantasmagórico en Halloween, una isla del tesoro, la misteriosa desaparición de un libro milenario…

Ten en cuenta también la edad del participante o los participantes. En caso de reunirse distintas edades, piensa en pruebas en las que puedan colaborar todos. Por ejemplo, los mayores leyendo y los pequeños buscando o guardando pistas.

Las pistas pueden ser de muchos tipos distintos:

  • Indicaciones sobre el siguiente paso. Del tipo «Camina tres pasos a la izquierda, uno recto, uno a la derecha y mira hacia arriba. ¿Qué tiene entre manos ese peluche?».
  • Dibujos. Por ejemplo, un mapa de la habitación con un punto marcado donde se esconde la siguiente pista o el tesoro.
  • Juegos de matemáticas. Si son niños mayores, hacerles sumas o restas fáciles para encontrar algún número necesario para seguir adelante. «5-2, 2+1 y 4-1 es lo mismo: el número de ventanas que tiene la siguiente habitación».
  • Puzzles. Las pistas pueden ser hojas rotas en varias partes que solo se entienden una vez que se tienen todas y se unen. 
  • Adivinanzas. «Oro parece, plata no es. Donde se guarda esta fruta en la cocina hay el próximo enigma».
  • Juegos con letras. Si los niños están aprendiendo a leer, puede ser un juego muy interesante escribir varias palabras a las que les falta una letra. Si descubren qué letra falta en cada una y lo leen ordenadamente, encontrarán el siguiente paso.  

El mejor premio por completar el juego de pistas

Además de una caja bonita con apariencia de cofre del tesoro, el niño estará expectante por conocer qué regalo guarda dentro eso que tanto esfuerzo ha dedicado a encontrar.

Pueden ser mil cosas, pero nosotros te recomendamos una tan divertida y educativa como lo ha sido toda la búsqueda del tesoro: un libro personalizado. Dentro de cada cuento se esconden aventuras de todo tipo que también transportarán al niño o a la niña a un mundo mágico lleno de misterios por resolver.

Al ser personalizado lograrás que se sienta identificado/a desde el el primer momento, ya que aparecerá como protagonista de la historia con su mismo aspecto físico, su nombre, algunos de sus familiares como personajes secundarios y muchas más sorpresas. 

Recuerda que la iniciación a la lectura desde edades tempranas tiene muchos beneficios y 

mediante juegos o libros tan originales como los personalizados lograrás que le cojan el gusto sin ningún esfuerzo. Educar de forma divertida no solo es posible, ¡es necesario!