Experimentos divertidos para niños de 3 a 5 años


Los experimentos científicos no solo son muy educativos, sino que también pueden resultar una actividad muy divertida para hacer en casa con niños de 3 a 5 años. Se trata de una edad en la que es mucho más importante la práctica que la teoría y, sin duda, ver cómo se producen cosas fascinantes delante de sus ojos les va a despertar mucho la curiosidad.

A continuación vamos a explicarte varios experimentos que puedes hacer junto a tu hijo o hija con poco material y de forma muy sencilla. Los acompañaremos de vídeos que lo muestran todo detalladamente ya que siempre es mejor una imagen que mil palabras.

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La importancia de lavarse las manos

Con un plato hondo, agua, pimienta negra y jabón podemos hacer este experimento, ideal para concienciar a los más pequeños de la necesidad de lavarse bien las manos. Se ha hecho muy popular desde la llegada del coronavirus, ya que demuestra cómo los virus huyen cuando hay jabón de por medio.

Aun así, los papás debemos saber que este experimento, en realidad, sirve para demostrar una propiedad de los líquidos, en lugar de cómo actúan los virus.

Convertir los pañales en nieve de colores

¿Qué niño no sueña con que llegue el invierno para ver la nieve? Ahora pueden jugar con ella en cualquier momento del año y sin salir de casa gracias a este divertido experimento. 

Consiste en convertir una parte muy absorbente de los pañales en nieve de colores. Hay que probarlo para sentir el tacto y ver el aspecto de esta nieve casera, es increíble. Ese polvo absorbente es poliacrilato de sodio y es el que ayuda al pañal a absorber el pipí de los bebés.

Un huevo saltarín

A cualquier niño que le preguntes qué pasa si tiras un huevo al suelo seguramente te dirá que se va a romper. Sin embargo, puedes dejarlos con la boca abierta si le enseñas el resultado de este experimento casero.

Es muy sencillo de hacer, ya que solo tendrás que dejar un huevo dentro de un tarro de cristal lleno de vinagre durante 48 horas. La cáscara se pierde por una reacción química y se vuelve gomosa. Eso sí, id con cuidado porque no es una pelota, así que si se lanza demasiado fuerte se romperá.

Un fantasma atrapado en una botella

¡Este experimento no es apto para niños (ni adultos) con miedo a los fantasmas! De forma muy sencilla, recortando el dedo de un guante crearemos un pequeño fantasma, al que incluso podemos decorar con rotuladores. 

Al ponerle un contrapeso, por ejemplo un anillo, e introducirlo con un poco de aire en una botella de agua se quedará flotando como si fuese mágico. Es súper interesante para explicar por qué flotan algunas cosas y se puede ampliar viendo si hay otras que también flotan (un tapón de corcho) o no (una moneda o canica). .

Un pequeño volcán en casa

El último de los experimentos está relacionado con uno de los seres que más fascinan a los pequeños, los dinosaurios, ya que suelen aparecer en paisajes selváticos y llenos de volcanes. Si ya te han preguntado mil veces qué eran y cómo se extinguieron los dinosaurios es hora de enseñarles cómo son esos temidos volcanes de los cuentos o los vídeos de cerca.

Este experimento casero, donde el agua, la plastilina y el vino son los protagonistas, permite ver cómo un pequeño volcán suelta «lava» poco a poco, como si hubiera entrado en erupción.