Experimentos sobre desigualdad de género en niños y niñas


«Tanto el sexismo como la igualdad se aprenden desde niño/a». Lo dicen estudios como el de INADI, que recuerdan que en los primeros años de vida es cuando nos formamos biológicamente, pero también de manera social, emocional, cognitiva y psicológica. 

La frase de «los niños y las niñas son como esponjas» resume muy bien esta etapa temprana en la que se empiezan a formar los esquemas con los que miramos el mundo. No nos engañemos: no resulta un pensamiento innato el que relaciona a las niñas con el rosa y a los niños con el azul. Es algo que se aprende entrando a las jugueterías, viendo anuncios de televisión, mediante comentarios de algunos padres…

Todavía hoy, los niños y las niñas poseen estereotipos de género y hay algunos experimentos que lo demuestran (aunque alguno da esperanzas para un futuro mejor). A continuación te compartiremos algunos de los más virales de los últimos tiempos. Invitan a reflexionar.

Los estereotipos de género en las profesiones

 

Psst, psst, tenemos un regalo para ti

 

 

Uno de los estereotipos más comunes es el de relacionar ciertas actividades profesionales con un género en concreto. Esto se pone en evidencia en el vídeo, cuando la profesora hace dibujar a los niños y niñas cómo se imaginan a las personas que ejercen profesiones como la de bombero, cirujano o piloto. La gran mayoría las representan como hombres. El final te emocionará.

La brecha salarial en niños y niñas

Este experimento es una auténtica lección para los adultos. En él se ve cómo los niños reciben una recompensa superior que las niñas por realizar el mismo trabajo, reflejando la brecha salarial que existe en la sociedad. La incrédula reacción de los pequeños es un ejemplo del sinsentido que resulta esta diferencia de sueldos basada en el género.

No es no

En la historieta clásica, así como en cuentos personalizados sobre la Caperucita Roja, la niña desafía al lobo con valentía y coraje. En esta representación con títeres se va un paso más allá para reflexionar sobre la violencia machista, representando al lobo como un potencial agresor, con frases que se escuchan en la calle como «las chicas no deberían ir solas por la calle» o «¿por qué no te gusta que te llame guapa?».

El espacio que ocupan niños y niñas en el patio

Este experimento reflexiona sobre cómo están distribuidos los patios de muchas escuelas, en las que un campo de fútbol ocupa la mayor parte de la superficie y relega a aquellos que no quieren jugar a la periferia, mayoritariamente niñas. En cambio, cuando se ofrecen juegos para todos en el patio, tanto niñas como niños se integran más y se lo pasan mejor.

Terminamos con la frase que concluye este vídeo: «podemos cambiar el espacio que ocupan las mujeres en la sociedad empezando por cambiar el espacio que ocupan durante la infancia. Vivir en igualdad de condiciones mañana empieza jugando en igualdad de condiciones hoy».