Cómo hacer una carta a los Reyes Magos sin que pidan demasiado


¿Hay algo más bonito que ver la cara de ilusión de los niños el día de los Reyes Magos? Es un momento mágico que tiene todo un ritual detrás, desde poner el árbol de Navidad unos días antes hasta dejar un poco de bebida y comida para los Reyes de Oriente y sus camellos tras su largo viaje. Pero todo empieza por escribir la carta.

Ponerse delante del catálogo de juguetes y dejar que el niño o niña vaya eligiendo qué le gustaría que le trajeran los Reyes Magos tiene su peligro. Si no se le pone un límite es posible que la emoción le pueda y termine con una lista interminable de regalos. Al fin y al cabo, los Reyes son Magos.

Si no sabes cómo afrontar ese momento en el que tienes que decir que no a alguna de sus peticiones y quieres hacerlo de la forma más constructiva posible, este artículo te viene como anillo al dedo. ¡Ya sabes que desde MiCuento damos mucha importancia a educar la inteligencia emocional de los más pequeños!

¿Cómo lograr que la carta a los Reyes Magos sea perfecta

Lo primero que hay que tener muy en cuenta es que la publicidad y las modas del colegio tienen mucha influencia en los niños. Por esa razón, hay que asegurarnos de que aquello que piden es porque realmente les gusta y que saben de qué se trata. Hay anuncios que pintan los juguetes casi mágicos y una vez en sus manos se llevan una decepción al ver que no son tan espectaculares como parecía en la televisión.

Un truco: haz que escriba en la carta con quién y/o cuándo usaría lo que ha apuntado en la carta. Un juego de construcción para cuando haya terminado los deberes, un juego de mesa para jugar los domingos con la abuela, una pelota para llevar al colegio…

Psst, psst, tenemos un regalo para ti

 

Una forma de conseguir que la carta sea lo más variada posible puede ser elegir solo un regalo de cada tipo. Es decir, solo un regalo electrónico, un juego de mesa, uno relacionado con el deporte, una sola muñeca, etc. Nada de comprar 4 figuras de acción. Aunque le guste más de uno y le cueste decidir, es un buen aprendizaje para entender que no se puede tener todo.

Algunas familias optan por limitar el número de regalos, pero lo más importante hacerles entender que los Reyes Magos no pueden traer de todo a pesar de ser magos. ¡Tienen que repartir regalos por todo el mundo en una sola noche! Para no fallar, puedes hacerles subrayar qué regalos no quieren que los Reyes Magos se dejen.

Incluir SIEMPRE libros en la carta de los Reyes Magos

Una de las formas para conseguir que tus hijos empiecen a coger el gusto por la lectura es introducirles el hábito desde pequeños. Así pues, uno de los regalos de la carta debería ser siempre un libro. Si tenéis un límite de regalos, haz que los libros no cuenten dentro de ese número.

Aunque seguramente no sea el regalo con el que vayan a jugar primero, en los próximos días habrá momentos de calma en los que os podréis sentar y vivir juntos historias fascinantes.

Si tienes dudas sobre qué libro regalarles y quieres acertar seguro, te recomendamos que optes por un cuento personalizado. Podrás ponerle el nombre de tu hijo o hija al protagonista, elegir su aspecto físico, incluir algunos miembros de la familia en la historia… ¡un regalo que perdurará para siempre!

 

 

Los padres tienen que hacer su carta a los Reyes Magos

Nuestro último consejo es que hagas tu propia carta de los Reyes Magos junto al niño o niña. En ella debemos poner alguno de los regalos que queremos recibir pero también cosas intangibles que fomenten los valores familiares.

Una vez que ambas cartas estén terminadas, hay que leerlas en voz alta y destacar la suerte que se tiene respecto a generaciones anteriores y otros lugares del mundo.

Y, finalmente, repasar los propósitos para el nuevo año. No basta con decir «me llevaré bien», sino que hay que intentar ser un poco más preciso. Por ejemplo, «ayudaré a poner la mesa cada noche», «no molestaré a mi hermano pequeño» o «daré de comer al gato cada mañana». Los Reyes Magos estarán vigilando, así que ¡más les vale cumplir!