Canción del conejito para atarse los cordones

A los 4 o 5 años los niños empiezan a ser más autónomos y ya no les basta con vestirse solos, sino que también quieren aprender a atarse los cordones de los zapatos para ser «mayores». 

Aunque hay algunas alternativas como el velcro, llegará un momento en el que los cordones tendrán que entrar en su vida y no siempre estarás junto a ellos para atárselos. Así pues, para evitar que tu hijo o hija vaya por el mundo con los cordones desatados y pisándoselos habrá que enseñarle cómo se atan los zapatos.

Psst, psst, tenemos un regalo para ti

 

Como a esas edades la coordinación mano-ojo y la motricidad de sus dedos no está del todo desarrollada es posible que el niño o la niña se frustre en sus primeros intentos. Sin embargo, podemos animarles y ayudarles con pequeños trucos, canciones como la del conejito e incluso cuentos personalizados. ¡Descúbrelos todos!

La canción del conejito para atarse los cordones

Hay muchas variantes de la canción del conejito para atarse los cordones. Una de las más fáciles y bonitas es esta que te contamos junto con los movimientos que hay que hacer:

“Había una vez un árbol en el bosque” (Al hacer el primer lazo)

“Un día un conejito dio la vuelta alrededor de él” (Al rodear el lazo con el otro cordón)

“Encontró una madriguera y se metió sin dudar” (Al meter el cordón por debajo del lazo)

“Pero como era pequeñito necesitó ayuda y por eso tiró, tiró y tiró” (Al tirar para apretar el nudo)

Otros juegos y rimas para atarse los cordones paso a paso

Otra forma de explicar la historia del conejito es decirle al niño que debe hacer una cruz con los cordones. Luego, doblar cada cordón de la zapatilla para formar dos orejas de conejito. ¡Pero los conejitos quieren entrar en su madriguera! Para eso, deben dar la vuelta entre sí para entrar juntos y pasar a la cueva por el agujerito.
También existe una poesía del conejito para ayudar a atar los cordones que dice así: 

Los cordones se sueltan si no los sabes atar. 

Te cuento un secretito y muy pronto aprenderás. 

Tomando las dos puntas una cruz has de formar. 

Pasa uno por la cueva y ahora lo estirarás. 

Observa, verás, se formó un nudo. 

Llévalo hasta abajo sin ningún apuro. 

Toma un cordón, forma una orejita. 

El otro lo abraza y se mete en la cuevita. 

Cuando ya estén las dos orejitas, con un nudo en el medio quedarán más bonitas.

Miffy, un conejito que les enseñará sobre las rutinas

Una gran manera de introducir a los pequeños la necesidad de establecer hábitos en su día a día es a través de los cuentos. En MiCuento encontrarás libros personalizados para todas las edades, aunque hablando de rutinas y conejitos Miffy y yo, un día genial nos viene como anillo al dedo.

En ese cuento puedes personalizar al niño o la niña que acompañará a Miffy, un tierno personaje con el que pasarán el día juntos, lleno de buenos hábitos. El conejito irá interactuando con el pequeño lector preguntándole por su nombre si hace lo mismo.

Un aspecto muy bonito del libro (igual que en todos los de MiCuento) es que puedes escribir una dedicatoria con foto en la primera pàgina. Por ejemplo, puedes felicitar a tu hijo o hija por haber aprendido a atarse los cordones y desearle una vida llena de alegrías. Sin duda, será un recuerdo muy especial para recuperar dentro de unos años.